Una central de incendios (también llamada central de detección de incendios) es el «cerebro» del sistema de alarma contra incendios de un edificio. Su función es recibir señales de detectores y activar alarmas o sistemas de seguridad cuando detecta humo, calor o fuego. 馃毃馃敟
En diferentes zonas del edificio hay dispositivos conectados a la central, como:
- Detectores de humo
- Detectores de calor
- Pulsadores manuales de alarma (los que se presionan si alguien ve fuego)
Cuando uno de estos detecta algo anormal, envía una señal eléctrica a la central.
La central analiza la señal y identifica la zona o el detector que se activó.
En la pantalla suele aparecer:
- Zona o habitación donde se detectó el incendio
- Tipo de alarma (humo, calor, pulsador)
- Hora del evento
Después de detectar el incendio, la central puede activar:
- Sirenas y luces de alarma 馃敂
- Aviso a bomberos o a una central receptora
-
Sistemas automáticos como:
- Rociadores de agua
- Apertura de puertas de emergencia
- Parada de ascensores
- Sistemas de extracción de humo
La central también controla que todo el sistema funcione bien, por ejemplo:
- Detecta si un cable está cortado
- Si un detector está desconectado
- Si falta electricidad (usa batería de respaldo)
Hay varios tipos:
- Convencionales → indican solo la zona del incendio
- Direccionables → indican el detector exacto que se activó (más precisas)